Buenas de nuevo ^^


Silencio… Oscuridad… Cadenas… Dolor… Quizás me encerraron por lo que soy, pero como saberlo si ni siquiera me han juzgado. Solo intenté salvarla, ¿entonces por qué? Cada vez que lo pregunto evaden mis palabras, no me tratan como a un humano, me tratan como si fuera una basura, un perro de la calle, un vagabundo… Hasta los esclavos son mejor tratados que yo.
Me encuentro en una sala oscura, no puedo ver nada, ni siquiera una pizca de luz llega a este lugar. Mis brazos sangran, no puedo verlo pero siento algo cálido que me recorre el brazo. El único ruido que escucho, mi respiración, agitada por el miedo de no saber donde estoy, cual será mi futuro.
Sé que voy a morir, lo he escuchado en las personas que de vez en cuando entran para traerme comida, si se le puede llamar de esa forma, se trata de una pequeña mezcla de procedencia desconocida sin color, ya que en la oscuridad no puede verse nada, quizás si descubrieran mis ojos podría ver de que se trata pero… mis manos no llegan para hacerlo, ya que las cadenas atan mis manos a la pared, haciendo que solamente pueda mover mi cabeza.
Ya no siento mis piernas, adormecidas por la posición ya no aguantan el peso de mi cuerpo, el dolor que al principio se hacía tan presencial empieza a desaparecer haciendo que mi mente divague hacia mundos desconocidos, quizás es para defenderme de ello que entro en un estado de inconsciencia, solamente vuelvo a la realidad cuando me tiran agua encima para que no apeste tanto la celda. Esta agua esta helada, duele y me hace tiritar, aunque es la única manera que tengo de saber que aún sigo vivo, de otra forma ya habría muerto por la increíble soledad del lugar.
Solo tengo un último deseo, cerciorarme de que ella está bien, aquella chica a la que salvé, volver a ver su hermosa sonrisa, sus ojos verdes esmeralda, su pelo… tan suave al acariciarlo, de un color negro precioso, parecía brillar bajo el sol cuando lo mirabas. Una triste sonrisa aparece en mi rostro al recordarla, mi corazón palpita un poco más rápido, quizás por el hecho de que en cuanto la vi por primera vez, caí perdidamente enamorado de ella, era como una diosa para mi, tan perfecta que nunca pensé que llegara a ser mía.
Fue en una de mis visitas nocturnas a su habitación, estaba demasiado oscuro y silencioso, me acerqué a su cama y la vi, parecía dormir placidamente, su rostro totalmente angelical se mostraba ante él, pero… en ese instante algo pasó, su cuello quedó al descubierto, pocos segundos después su mente se vaciaba, durante un rato su memoria estaba en blanco, como si se la hubieran borrado y cuando despertaba ella… estaba cubierta de sangre, y la boca propia también. ¿Qué había ocurrido?  No lo recordaba pero sabía que él no había sido, ya que no podía recordar lo sucedido, pero por mucho que él luchó para que le creyeran solamente le tildaron de asesino y lo encerraron allí, para decidir que tipo de castigo merecía, el cual sabía des del comienzo que era, la muerte.
Abro los ojos volviendo al presente, zarandeando algo la cabeza intento olvidar todo lo sucedido, pero en este instante es lo más complicado, no puedo olvidar. De repente pasos se acercan a mi celda, o ese supongo que es el sitio donde estoy, de un movimiento de llave se abre la puerta, hay más de dos personas que se acercan a mi y dejan que mis brazos se liberen de la pared aunque no de las cadenas que rápidamente juntan haciendo que mis movimientos con las manos sean nulos. Al ser liberado caigo al suelo de rodillas, ya que mis piernas como ya había dicho anteriormente ya no aguantan el peso de mi cuerpo, pero no parece importarle nada a mis captores, me cogen de los brazos y me estiran arrastrándome por el suelo, tal y como harían con cualquier presa de caza, mas no me importa sé que creen que soy un asesino, es normal el trato recibido.
Pasa un rato de pasillos y pasillos hasta que los pasos se detienen, una brisa fresca me roza la cara, algo extrañado intento mirar pero la venda de mis ojos no me lo permite, siento bajo mis piernas algo de tierra cuando me vuelven a arrastrar, haciendo que me queje algo a causa de las piedras que van abriendo heridas en mi piel, mas no parece importarles ya que nadie hace nada para que no me arrastren.
Momentos después empiezo a escuchar un griterío, empiezo a entender la razón, mi castigo ya ha sido decidido, seguramente seré ejecutado en público, me empiezan a subir por unas escaleras y me atan dejándome de rodillas al suelo, en ese instante quitan la venda de mis ojos, al no estar acostumbrado a la luz los cierro al momento y lentamente empiezo a parpadear, viendo que aún estamos a plena noche, pensé que las ejecuciones se hacían durante el día, no lo entiendo a no ser que…
Mis ojos al acostumbrarse a la luz empiezan a recorrer el lugar, mucha gente desconocida gritando cosas in entendibles, cosa que parece importarle más bien poco hasta que reconoce a una de las personas allí dispuestas, su diosa está entre aquella muchedumbre, aunque no grita como los demás si no que lo mira como si quisiera librarlo, unas palabras asoman a sus labios, en ese instante mis ojos se llenan de lágrimas y una sonrisa asoma a ellos susurrando algo también.
En ese momento el sol empieza a asomar tras las montañas, siento que empiezo a quemarme, ya entiendo el porque han escogido esta hora, el dolor empieza a hacerse intenso, pero ni un solo grito asoma a mis labios, solamente mis ojos se posan en ella, disfrutando de verla aquellos últimos segundos de vida.
Dice la leyenda que la chica después de eso desapareció sin dejar rastro aparente, aunque algunas personas juran haberla visto paseando tranquilamente por los bosques, solo de noche hablando con alguna presencia invisible, no se sabe exactamente que pasó pero aquel hombre no murió en aquel momento, se dice que se transformó en demonio extendiendo sus alas y surcó los cielos, otros aseguran que se volvió un ángel, pero solamente una persona sabe exactamente que pasó y es la extraña mujer que anda por los bosques junto a él.
Las últimas palabras que se dijeron durante la ejecución fueron las siguientes, gracias por salvarme… a lo que el hombre respondió lo haría mil veces ya que mi vida te pertenece des del primer momento en que te vi. La mujer estaba realmente enferma, a punto de morir y lo único que hizo el hombre fue darle la inmortalidad para que eso no pasara y así poder estar juntos para siempre.

Bueno, hasta aqui la entrada de hoy amor mio te adoroooooooooooooooooooooo, espero que les guste y te la dedico como todo kukuku siento no haberlo puesto antes no me ha dado tiempo T-T muaaacks perdon te adorooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo, hasta la proxima entrada ^^

byee

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